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Novedades
18 February 2021

Un ciclista increíble, dos bicis distintas y un montón de kilómetros

Sam Reynolds pone a prueba nuestro motor EP8 frente a su bici normal para ver cuál es más divertida y cuál le cansa más.

En el nombre de la ciencia súper científica, y para disipar algunos ataques hacia la bicicleta eléctrica, le dimos a Sam una hora para que montara en su bicicleta normal seguida de una hora en nuestra bicicleta eléctrica con el motor EP8. Tenía que usarla como lo hacía habitualmente, de una manea cómoda y natural. Incluso le hicimos que llevase sus repuestos, pero le permitimos comer algo entre las sesiones. Se registraron el ritmo cardíaco, la potencia y otros datos telemétricos para cada sesión. 

La gran pregunta: ¿montar en bici eléctrica es hacer trampas? La respuesta: ¡absolutamente no! 

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Así, podemos ver que la salida de Sam con la ebike fue divertida y exigente, pero aún así, queríamos ir un poco más allá. Fuimos al grano preguntándole, desde la honestidad, cuáles eran sus expectativas sobre las dos bicicletas.

“Sabía que la bicicleta eléctrica sería buena en los ascensos pero no esperaba que fuera ni la mitad de divertida en las bajadas. Tenía la intuición de que no sería una opción "tramposa" como lo ven algunos.”

Se puede decir sin problemas que Sam sabe de lo que habla cuando se trata de hacer descensos en una bici y hacer algunos trucos durante el mismo. Pero además de las habilidades del ciclista, para que una bici sea divertida en los descensos tiene que tener una sensación natural de conducción, ser ágil y lo suficientemente ligera para poder manejarla. Precisamente, lo que una bicicleta eléctrica no tiene, ¿verdad? ¡NO!

“Me sorprendió muchísimo la agilidad y sensación de la bicicleta. Sabía que era más larga y que tenía ruedas más grandes que mi bicicleta normal, así que sabía que sería menos ágil pero seguía siendo fácil hacer las trazadas y disfrutar y, en una forma extraña, me encantó disfrutar del peso extra de la bicicleta eléctrica; me sentía estable y como que podría poner todos mis esfuerzos en conducirla. Creo que el peso de la batería y del motor en la parte inferior realmente ayudan a la estabilidad y a conseguir mayor tracción. Al principio, el peso extra era un factor, pero tras algunos kilómetros, estaba totalmente acostumbrado a él y creo que al final de la hora podía hacer el mismo tiempo (si no mejor) con confianza que con mi bicicleta normal. ¡Fue un momento de diversión instantánea!”

Las 26 vueltas, el cuerpo sudado y la amplia sonrisa de Sam hablan por sí mismos cuando se trata de evaluar los datos y los resultados de su experiencia en su bicicleta eléctrica, pero quería saber si el esfuerzo procedía simplemente de la acumulación de vueltas (subidas más rápidas significan muchos más descensos) o de la sensación de superhéroe del motor EP8 ayudándole.

“Creo que la emoción de la bicicleta eléctrica me llevó a esforzarme más y quería estar encima de la bici más tiempo, especialmente porque era una experiencia nueva. Debido al peso extra, sentí que trabajaba con todo mi cuerdo mucho más que simplemente mis piernas, lo que fue estupendo. Realmente no creo que nadie pueda decir que una bicicleta eléctrica es una opción para vagos, puedes trabajar tanto o más que con una bicicleta normal.”

Por tanto, en la escala científica de diversión, ¿cuál es la probabilidad de que Sam monte una bicicleta eléctrica en el futuro? ¿Tal vez sería una buena herramienta de entrenamiento?

“¿¿Herramienta de entrenamiento?? “¡Es mi nueva bici favorita”